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¨Oh, soledad¡ ¡Soledad, patria mía¡¨.

Nietzche

La soledad sigue teniendo muy mala prensa en nuestra sociedad.

Quién no ha oído en su infancia aquello de: ¡Vete SOLO a pensar a tu cuarto¡ Ya desde temprana edad, inconscientemente, la sociedad nos ha dado la información que la soledad es mala.  Es más, para muchas personas, estar solo es un fracaso, un estigma social que causa mucha tristeza, aislamiento  y depresión.

Si bien es cierto que las personas somos seres sociales, sin embargo, en  demasiadas ocasiones, nuestro afán de estar con otras personas viene movido por nuestro miedo a la soledad.

Parcheamos nuestra soledad  con multitud de conductas: redes sociales, ir de pareja en pareja, Netflix, adicciones varias, deporte, Tinder/Badoo o cualquiera de estos apps para encontrar pareja, con el único fin  de llenar ese vacío o incluso aburrimiento al estar solos.

No me malinterpretéis, aquí. Muchas de estas conductas nos ayudan a gestionar  cualquier situación   que en esos momentos no somos capaces de lidiar. Muchas de estas conductas son automáticas, aprendidas desde mucho tiempo  y nos alivian el estrés del momento. Sin embargo, utilicemos esos parches de forma ocasional  y haciendo un trabajo de introspección cuando hay algo  o alguien que te ha molestado.  Es tu momento de aprendizaje, obsérvate.

El, ¨ I, me and myself ¨es una frase que ha sido atacada mucho en la redes sociales porque puede que parecer egoísta.  Otra vez, la sociedad  nos ha enseñado que ¨no hay que ser egoístas, hay que compartir¨. Sin embargo, cómo puedo dar, si no estoy bien conmigo misma? . Qué hay de malo en encontrarse uno mismo para poder resurgir con más confianza y así poder dar, si la situación lo requiere?.

Puede que  en ocasiones,  el dar a otra persona, aunque uno no se encuentre bien,  nos satisface y ayude a darle sentido a nuestra vida. Un valor muy respetable.  Pero, ese compartir, debe de ser un ¨dar¨ sin reproches, sano, sin esperar nada a cambio, sino, va ser más perjudicial para uno mismo. Cuidado con las expectativas hacia los demás.

Y en otras ocasiones, puede que  aprendamos de nosotros mismos, a través de los demás ya que nos retan en diferentes áreas de nuestras vidas que pueden ser nuevas. El análisis de esas reacciones son importantes, podemos aprender muchísimo. Para ello, necesitamos nuestra soledad para pensar, sentir y encontrarnos con nosotros mismos.

Lo exterior, por supuesto puede sumar  o por lo menos sería esa la intención, pero recordad la pandemia. Hubo mucha gente sola. Esta soledad ha sido impuesta y soy consciente que ha sido muy dura para mucha gente. En especial a personas mayores, gente que sufre cierta discapacidad y no han tenido apoyo de los suyos e incluso para los adolescentes.

Para este grupo de gente, la soledad les ha acompañado forzosamente y puede ser que haya sido complicado ya que han tenido pocos recursos para manejar la falta de compañía.

Sin embargo, quiero hacer una distinción importante: no es lo mismo ¨estar solo¨ que ¨sentirse solo¨. Sólo estamos todos, pero vivimos bajo la ilusión de que estamos acompañados porque nos emparejamos, tenemos hijos, nos rodeamos de amigos, etc, pero en realidad estamos solos.  Aunque es diferente  a ¨sentirse solo¨, puedes vivir solo y no sentirte  solo, o estar acompañado  y sentirte tremendamente solo.

Hemos de aprender a ser felices por nosotros mismos, disfrutando de  nuestra compañía en silencio y en soledad.  Es la conquista más difícil, pero necesaria para encontrar equilibrio emocional.

Gracias por vuestro tiempo. Recordad, si tenéis alguna pregunta, no dudéis en contactar conmigo.

Feliz día a todos

 

Logotipo Marisa RichelleDe la soledad puedes extraer tus mayores virtudes

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