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Querido lector,

Hoy escribo de una realidad silenciosa que concierne a mucho de vosotros…

Y es que a veces, la vida es muy dura y queda muy bien eso de: ¨cuando te caes te levantas¨  pero cuando estás ahí abajo, estás en tu  profunda oscuridad, sola, con tus incesantes pensamientos que no hacen más que hacerte sentir más pequeña cada vez. En esa oscuridad hay emociones muy fuertes, dolorosas y  muy incómodas. Eso de levantarse  es algo impensable, en esos momentos.

Me dirijo a aquellas personas que en su oscuridad..

Se refugian en casa, devorando todo lo que se encuentran en el frigorífico, o se esconden detrás de las infinitas series de Netflix. Personas con problemas de adicción que escogen  su droga  favorita  para salir de la realidad  o al contrario, utilizan esas sustancias para  expresar emociones embotelladas dentro.

Me dirijo a aquellas personas que en su oscuridad…

Sienten que han perdido parte de su vida con el confinamiento y no se encuentran a sí mismos  con relación a los demás. O aquellas personas que económicamente han perdido su negocio, su casa, sus parejas y ahora para remontar se preguntan: para qué?. Su ansiedad y su depresión les persiguen todos los días a todas horas.

Me dirijo a aquellas personas que en su oscuridad…

Pueden que han sobrevivido el confinamiento, tienen sus necesidades básicas satisfechas, pero sus días se hacen cuesta arriba, perdidos en la monotonía. Han perdido la chispa, luchan desde hace tiempo con una sonrisa en la cara pero están cansadas de tirar del carro. Se sienten ahogadas  e irritables con cualquier pequeñez en su vida…

Emociones y pensamientos  es una pareja muy compleja pero se necesitan el uno del otro para sobrevivir el día a día.

El problema es que solemos huir de esos pensamientos y esas emociones con lo cual, puede que temporalmente, haya un sentimiento de alivio y de libertad. Sin embargo, esos pensamientos y emociones vuelven, siempre vuelvene incluso vuelven haciendo más ruido todavía.

¨Aquello a lo que te resiste, persiste. Aquello que aceptas, te libera¨.

Pero que significa realmente esto? Significa que aquello que estas huyendo tienes que hacerle hueco en tu vida, sentirlo, observarlo, incluso diría hacerte amiga de esos pensamientos y emociones.

Cómo se hace eso?

Más sencillo de lo que pensamos, lo que pasa que la práctica debe de ser constante.

Cuando aparezca esa emoción  incómoda, párate un instante y  siente cómo esa emoción se acerca cada vez más cerca, más intenso.

Solamente, obsérvalo.

No lo juzgues, las emociones no son ni buenas ni malas.  Ese juicio lo hace la mente ósea que dirígete a ella con compasión: ¨ gracias mente, pero ahora no te necesito¨.

Hay gente  que ve venir esa emoción y tienen  ganas de llorar pero no quieren llorar, no quieren sentir esa tristeza porque creen que van a empezar a llorar y no van a poder parar de llorar. Aquí, la mente, otra vez, juega mucho con nosotros, apártala unos segundos y  llora, por favor. Hazte ese favor a ti misma, experimenta y ya te digo yo  que, en vez de sentirte débil, sentirás alivio y puede hasta que veas las cosas de otra forma una vez que te hayas permitido sentir.

Como he dicho antes,  la mente  está muy unida a las emociones y las intensifica aún más. Lo que quiere es  protegernos, su miedo viene de años atrás, en la época de los Homo Sapiens, protegiéndonos de los peligros. Esos peligros, con el paso del tiempo, los hemos creado nosotros y no digo que no sean ciertos, lo único que digo: para, respira y observa.

Vamos tan en piloto automático, no nos damos cuenta de muchos comportamientos que tenemos y que nos hacen daño. Sin embargo, tenemos la capacidad de elegir y corregir al menos nuestra conducta: para y respira.

Observa dónde está ese sentimiento: en el pecho? , en la garganta?, tensión en los hombros?. Hazles espacio en tu cuerpo, si, como lo lees. Cuando te encuentres con ese nudo en la garganta,  respira y siente cómo el aire que respiras fluye dentro de ese nudo y a su alrededor, como si de alguna forma estuvieras creando espacio adicional en el interior de tu cuerpo. Deja suelta esta sensación. Dale espacio para moverse.

Permítete sentir, lo dicho antes, permítete llorar, por ejemplo. Si vuelves a la misma conducta de siempre: comer, cualquier tipo de adicción, aislamiento, Netlflix etc, seguirás en tu ciclo vicioso, seguirás sintiéndote mal. Date una oportunidad.

Para, respira, observa y permítete.

Este proceso no es fácil pero tampoco es imposible. Es tener paciencia, dedicarle paciencia porque estás aprendiendo una destreza muy útil.

Sin embargo, cuidado!, porque con ésta práctica, no se trata de cambiar sino de aceptar esa emoción, ese pensamiento. Van a estar contigo  puede ser durante toda tu vida, pero por favor, no desesperes ahora!, cuanto más practiques, mejor podrás manejarla, en vez de ella manejarte a ti.

Cualquier duda que tengáis, no dudéis en preguntarme

Sé que son momentos difíciles para algunos de vosotros y los psicólogos estamos para daros ese apoyo para una mejor calidad de vida.

¨Entrena tu MENTALIDAD para BRILLAR¨

Un saludoLogotipo Marisa Richelle

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